Tendencias de nearshoring en México: panorama completo para la manufactura nacional
📅 April 6, 2026
🖋️ AIG Insights Team

México cerró 2025 con un récord en inversión extranjera directa. Según la Secretaría de Economía, el flujo alcanzó aproximadamente $40.8 mil millones de dólares, un incremento cercano al 11% respecto al año anterior. Ese dato refleja una integración manufacturera que se profundiza, no una tendencia pasajera.
El panorama de 2026, sin embargo, presenta variables que exigen análisis riguroso. La revisión conjunta del T-MEC prevista para julio, aranceles superiores al 33% sobre productos chinos y una vacancia industrial que diverge por región obligan a distinguir entre fundamentos estructurales y coyuntura.

El motor detrás de las cifras: por qué la inversión se acelera
La reinversión de utilidades representó la mayor parte del flujo. Datos preliminares de la Secretaría de Economía indican que aproximadamente dos tercios de la IED de 2025 correspondieron a multinacionales que ya operan en el país. Esa proporción revela algo que los titulares sobre nearshoring suelen omitir: el capital proviene mayoritariamente de operaciones establecidas que amplían su capacidad, no de empresas explorando México por primera vez.
Las inversiones greenfield también registraron crecimiento significativo. Según reportes sectoriales, los proyectos nuevos en parques industriales de Nuevo León y Querétaro más que duplicaron su valor respecto al año anterior, con estimaciones que superan los $7 mil millones de dólares. La manufactura representó aproximadamente el 36% del flujo total de IED durante el primer semestre de 2025, según cifras preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
México mantuvo su posición como principal socio comercial de Estados Unidos en 2024, con un comercio bilateral cercano a los $930 mil millones de dólares, cifra que supera el intercambio entre Estados Unidos y China.
El equipo de transporte domina la composición sectorial. Cerca de la mitad de la IED manufacturera se concentra en ese segmento, seguido por semiconductores, aeroespacial y químicos. La diversificación hacia tecnología de mayor valor agregado marca un cambio estructural: México transita de ensamble intensivo en mano de obra hacia manufactura especializada de alto capital.

Geografía del nearshoring: dónde se concentra la actividad
Ciudad de México absorbió más de la mitad de la IED registrada en el primer semestre de 2025, según datos preliminares de la Secretaría de Economía. Nuevo León captó cerca del 9%, seguido por el Estado de México y Querétaro. Estas cifras reflejan tanto la concentración de sedes corporativas como la expansión real de capacidad productiva en corredores industriales específicos.
El corredor fronterizo norte mantiene su relevancia operativa. Monterrey, Saltillo y el eje hacia Laredo concentran actividad automotriz y aeroespacial. Tijuana consolida su posición en dispositivos médicos y electrónica, impulsada por requisitos regulatorios de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) que generan barreras de entrada favorables para operaciones ya establecidas.
La región del Bajío presenta la dinámica más equilibrada entre costo y madurez industrial. Querétaro, León y Guanajuato atraen empresas que buscan costos de suelo menores, acceso carretero y proximidad al mercado de consumo de la capital. Según estimaciones de mercado, la mano de obra calificada en esta zona registra costos laborales totales entre $6.00 y $6.50 dólares por hora, cifras competitivas frente a los rangos superiores de la frontera norte.
La disparidad regional en vacancia industrial merece atención especial. Mientras mercados como Saltillo, Puebla y Aguascalientes operan con tasas inferiores al 2%, ciudades fronterizas como Ciudad Juárez alcanzan el 10% y Reynosa supera el 5%, según reportes de firmas de inteligencia inmobiliaria industrial. Esa brecha refleja ciclos de construcción especulativa que anticiparon una demanda que, en algunos corredores, no se materializó al ritmo esperado.

Bienes raíces industriales: oportunidad en la divergencia
El inventario industrial nacional creció aproximadamente 6% en 2024, superando los mil millones de pies cuadrados según la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP). Para el tercer trimestre de 2025, la vacancia promedio nacional subió a niveles cercanos al 4.4%, un incremento moderado respecto a los mínimos históricos del año anterior. Las entregas de nuevos edificios superaron el ritmo de absorción en mercados fronterizos.
Vacancia industrial por mercado clave (estimaciones T3 2025)
| Mercado | Vacancia estimada (%) | Tendencia vs. 2024 | Perfil de oportunidad |
|---|---|---|---|
| Ciudad de México | ~1.8% | Estable | Competencia alta; rentas premium |
| Monterrey | ~2.0% | Leve alza | Absorción líder; espacio limitado |
| Saltillo | <2.0% | Estable | Baja disponibilidad; requiere pre-arrendamiento |
| Querétaro | ~3.0% | Estable | Balance costo-disponibilidad |
| Tijuana | ~8.0% | Alza significativa | Oportunidad por sobreoferta |
| Ciudad Juárez | ~10.0% | Alza significativa | Mayor disponibilidad; costos negociables |
Datos aproximados basados en reportes de Newmark, Cushman & Wakefield y Solili. La vacancia varía por clase de edificio y submercado. Validar con datos específicos del corredor de interés.
La absorción bruta del tercer trimestre de 2025 alcanzó aproximadamente 1.4 millones de metros cuadrados, según estimaciones de consultoras inmobiliarias. Ciudad de México y Monterrey lideraron con cerca de 300,000 metros cuadrados cada uno. El espacio en construcción a nivel nacional se ubicó entre 500,000 y 700,000 metros cuadrados, señal de que los desarrolladores ajustaron el ritmo de nuevos proyectos ante la desaceleración en mercados fronterizos.
Para fabricantes que evalúan su entrada al mercado mexicano, la divergencia actual presenta una ventana táctica. Los mercados con vacancia elevada ofrecen condiciones de negociación favorables en renta y términos de arrendamiento. Los mercados con vacancia inferior al 2% requieren estrategias de pre-arrendamiento y horizontes de planeación de 12–18 meses.
Las rentas industriales en México aumentaron aproximadamente 50% en cinco años, con mercados premium en Jalisco y Ciudad de México alcanzando niveles cercanos a $15 dólares por metro cuadrado.

La ecuación de costos: manufactura en México frente a las alternativas
El diferencial de costos laborales sigue siendo el argumento cuantitativo más directo. La mano de obra en México, con carga social completa —base más cuotas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), INFONAVIT, prima vacacional, aguinaldo y provisión de liquidación— se ubica entre $5.50 y $7.85 dólares por hora según la región y el nivel de calificación. Esa cifra representa un ahorro estimado de 75–80% frente a estados manufactureros de Estados Unidos como Texas u Ohio, según datos del Bureau of Labor Statistics y estimaciones sectoriales mexicanas.
La comparación con China también favorece a México. Estimaciones de consultoras internacionales sitúan el costo laboral totalmente cargado en China entre $6.50 y $7.90 dólares por hora. Esa cifra no incluye los costos logísticos de transporte transoceánico ni los aranceles que ahora superan el 33% sobre productos chinos importados a Estados Unidos, según la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
Costo total estimado por unidad producida: México vs. China (ejemplo de 10 horas-labor)
| Componente | México (USD) | China (USD) | Diferencial estimado |
|---|---|---|---|
| Mano de obra (10 hrs) | ~$49 | ~$65–79 | **24–38% menor** |
| Materiales e insumos | ~$35 | ~$38 | ~8% menor |
| Envío por contenedor | ~$2,700 | ~$4,000 | **33% menor** |
| Arancel efectivo (EE.UU.) | ~0% (T-MEC) | 25–33% | **Eliminado** |
| Costo total estimado | ~$109 | ~$172 | **37% menor** |
Estimaciones basadas en datos sectoriales de 2025. Los costos reales varían por producto, volumen y región específica. Validar con cotizaciones locales antes de tomar decisiones de inversión.
Los roles especializados amplían el diferencial. Según datos de mercado laboral, un ingeniero de entrada en México gana aproximadamente $2,500–$2,700 dólares mensuales, entre 55% y 70% menos que su contraparte estadounidense. Gerentes de planta se ubican entre $6,000 y $10,000 mensuales. El modelo shelter reduce los tiempos de incorporación entre 20% y 30% mediante acceso a grupos de talento previamente evaluados.
El cumplimiento con las reglas de origen del T-MEC avanzó de forma significativa. Según reportes del USTR y análisis de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC), las exportaciones mexicanas y canadienses que cumplen con las reglas de origen pasaron de menos de la mitad a niveles cercanos al 80% del valor comercial en un periodo de 12 meses. Los fabricantes que invirtieron en cumplimiento normativo ahora exportan con tasas arancelarias efectivas cercanas a cero, una ventaja que se amplía conforme los aranceles a terceros países aumentan.
American Industries Group, con más de cinco décadas de experiencia operativa apoyando a más de 300 fabricantes extranjeros en 17 parques industriales y 10 regiones operativas, observa que las empresas que formalizan su cumplimiento T-MEC durante los primeros seis meses de operación reducen significativamente los costos de ajuste posterior. La inversión temprana en documentación de origen y trazabilidad de insumos genera retornos medibles en cada ciclo de exportación.

La revisión del T-MEC: el evento definitorio de 2026
El T-MEC incluye una cláusula de revisión conjunta a los seis años de su entrada en vigor, lo que sitúa ese proceso en la segunda mitad de 2026. Este evento regulatorio concentra la atención de fabricantes, inversionistas y gobiernos de los tres países signatarios. Según reportes del USTR publicados en el primer trimestre de 2026, los equipos técnicos de Estados Unidos y México iniciaron discusiones bilaterales con un mandato específico: revisar opciones para incrementar la producción y el empleo manufacturero en ambos países, con énfasis en limitar insumos de economías que no operan bajo condiciones de mercado.
Tres escenarios emergen del análisis de las posiciones negociadoras. El primero, considerado más probable por analistas del CSIS y el Baker Institute de la Universidad de Rice, contempla una renovación con ajustes técnicos en reglas de origen y disposiciones energéticas. El segundo implica modificaciones sustanciales que endurezcan los requisitos de contenido regional, particularmente en automotriz y manufactura avanzada. El tercero, de menor probabilidad pero alto impacto, supondría una renegociación profunda que genere incertidumbre prolongada.
Las operaciones bajo el programa IMMEX representan aproximadamente el 60% de las exportaciones manufactureras totales de México, según datos de la Secretaría de Economía. Tres de cada cinco empleos IMMEX se ubican en estados fronterizos. Cualquier modificación a las reglas de origen afectaría directamente estas operaciones. El sector automotriz, que constituye cerca del 22% del comercio total bajo el T-MEC, enfrenta la mayor exposición a cambios regulatorios.
Los equipos técnicos de Estados Unidos y México recibieron instrucciones de revisar opciones específicas para incrementar la producción y el empleo manufacturero, limitando insumos de cadenas de suministro que no operan bajo condiciones de mercado.

Qué observar: señales para el segundo semestre
El empleo manufacturero formal en México se mantiene por debajo de los niveles de 2018, según registros del IMSS, a pesar del incremento en actividad productiva. Esta aparente contradicción refleja el cambio estructural hacia manufactura de mayor valor agregado y menor intensidad laboral. Sectores como servidores, equipo médico y semiconductores requieren menos trabajadores pero con mayor calificación, lo que altera la ecuación tradicional de nearshoring basada en volumen de empleo.

Recomendaciones según perfil de operación
Las empresas que ya manufacturan en México enfrentan dos prioridades concretas para el segundo semestre de 2026. Primera: auditar el cumplimiento de reglas de origen T-MEC antes de que concluya el proceso de revisión, documentando trazabilidad de insumos para anticipar posibles cambios en requisitos de contenido regional. Segunda: evaluar la expansión de capacidad en mercados con vacancia elevada, donde las condiciones de negociación favorecen arrendamientos de largo plazo con términos flexibles.
Las empresas que evalúan su primera operación en México encuentran condiciones atípicas. La combinación de sobreoferta inmobiliaria en mercados fronterizos, aranceles récord sobre importaciones chinas y cumplimiento T-MEC cercano al 80% reduce las barreras de entrada. El modelo shelter permite iniciar producción en plazos de cuatro a seis meses, sin constituir entidad legal mexicana durante la fase inicial.
La diversificación geográfica dentro de México reduce la exposición a riesgos localizados, independientemente del perfil. Una operación concentrada exclusivamente en un corredor fronterizo enfrenta vulnerabilidad ante cambios arancelarios, saturación laboral o restricciones energéticas. La combinación de una planta fronteriza para logística cross-border con capacidad en el Bajío para producción de mayor valor agregado distribuye el riesgo de forma medible.

Conclusión
El nearshoring hacia México en 2026 opera bajo una tensión productiva: los fundamentos económicos son más sólidos que en cualquier periodo reciente, pero la incertidumbre regulatoria exige mayor sofisticación en la toma de decisiones. Los aproximadamente $40.8 mil millones en IED de 2025, según cifras preliminares de la Secretaría de Economía, reflejan décadas de integración industrial que generan inercia difícil de revertir, incluso ante volatilidad arancelaria.
La pregunta relevante para los próximos 18 meses no es si México seguirá atrayendo manufactura, sino qué tipo de manufactura dominará y en qué regiones. Las empresas que tomen decisiones de ubicación, cumplimiento normativo y desarrollo de talento antes de la resolución del T-MEC tendrán ventaja sobre quienes esperen certidumbre completa, una condición que rara vez existe en mercados de esta complejidad.


